La muerte lenta de la empresa estable

Cuando la estabilidad es la forma más cómoda de perder dinero.

La muerte lenta de la empresa estable
Photo by Vadim Bogulov on Unsplash

Un buen amigo, inversor en pymes, me contaba el otro día que, cuando entró como socio en una de sus últimas inversiones, el resto de socios lo nombraron director general de forma provisional. El encargo era reflotar la empresa y buscar un relevo al anterior propietario, que todavía forma parte de ella pero quería jubilarse en poco tiempo. La empresa llevaba años facturando unos 4 millones de euros, con una rentabilidad justa y una posición financiera sólida. El propietario lo vivía como estabilidad. No veía que mantener facturación y beneficio, cuando la inflación ha subido más de un 20% en los últimos cinco años, es empequeñecerse y perder dinero.

El dinero en el banco, sin embargo, no solo le daba seguridad. También le daba una muerte lenta.

Dos años después, la empresa factura 9 y ha doblado el beneficio neto.

“¿Qué hiciste?”, le pregunté.
“Creérnoslo, simplemente”, respondió.

Con el “creérnoslo” se refería a constatar que la empresa tenía un buen producto, un buen equipo y unos números sólidos. Suficiente para atreverse a invertir: un comercial que saliera a vender sin miedo a no dar abasto, un ERP pensado para la empresa que querían ser y no para la que eran, y más responsabilidad para los jefes de producción para ganar capacidad.

Nada que el antiguo propietario no supiera. Cuando le consultaron cada decisión, la respuesta siempre fue la misma: sabía lo que había que hacer, pero nunca había visto el momento. Por miedo a no poder pagar el sueldo del comercial, a financiar el software, a incomodar al equipo de producción. Es decir, por miedo a crecer.

Mi amigo no aportó ninguna idea nueva, sino movimiento.

Ahora esta empresa afronta otro reto. Pasados los 10 millones, ya no basta con un buen comercial y un buen ERP. Hace falta un equipo directivo que decida, y que a veces se equivoque. Y aquí es donde muchas empresas vuelven a frenar, por el mismo miedo que tenía el antiguo propietario. Antes era pagar el sueldo del comercial. Ahora es dejar que el director de operaciones decida qué máquina se compra.

Seguramente tú también sabes lo que hay que hacer. La pregunta es cuánto tiempo más esperarás el momento.

© Oriol López Villena 2026

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Oriol López Villena

L’Oriol López Villena assessora els empresaris per a desenvolupar estratègies de creixement pels seus negocis i convertir-se en socis estratègics dels seus clients, afegint, venent i entregant més valor, de manera que esdevinguin clients de per vida.

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