La Decisión
Para empresarios que llevan meses dándole vueltas a una decisión importante y todavía no la han tomado.
Entrar en un nuevo mercado. Vender o no vender. Fichar o no un director general. Comprar al competidor. Cerrar una línea de producto.
Lo has hablado con el financiero, con el gestor, con el abogado, quizás con el consejo. Cada uno te da su opinión, pero la decisión es tuya. Necesitas un lugar donde ponerlo todo encima de la mesa y decidir con alguien que no tiene interés dentro de la empresa.
No te traigo un informe. Trabajamos hasta que la tomas, con el criterio claro y defendible ante quien haga falta.
Decisiones en las que entro
El Rumbo
La empresa va por inercia. Haces lo que siempre has hecho, cada vez con menos margen, y sabes que toca decidir hacia dónde va los próximos años — pero no tienes ni el tiempo ni alguien con quien pensarlo sin agenda propia.
No te traigo un plan estratégico de cien páginas. Sales con el rumbo decidido: hacia dónde vas, hacia dónde no, qué dejas de hacer.
El Equipo
Has crecido más rápido que tu estructura directiva. O tienes equipo y no funciona como equipo. O te falta una pieza clave y no sabes si contratar, promocionar o esperar. Lo llevas solo demasiado tiempo.
No te diseño un organigrama. Sales con el mapa de decisiones claro: quién decide qué, qué te quedas tú, qué sueltas.
El Rendimiento
Facturas bien, pero la cuenta de resultados no acompaña. El margen se ha ido estrechando sin que nadie lo haya decidido. Quizás sospechas que estás sobredimensionado, pero no quieres cortar a ciegas.
No te traigo un diagnóstico. Sales con las decisiones tomadas: qué dejas de vender, qué subes de precio, qué reestructuras, qué cierras.
La Sucesión
Empiezas a plantearte salir. Familia, venta, un director general — todavía no lo sabes. El negocio está demasiado ligado a ti y eso le resta valor. Has hablado con el asesor financiero, con la familia, y cada uno te dice una cosa distinta.
No te traigo un plan de traspaso cerrado. Sales con el camino decidido: qué escenario, en qué horizonte, qué sueltas tú cada semestre.
La tuya
No todas las decisiones encajan en una etiqueta. Quizás la tuya es otra: entrar en un mercado nuevo, romper una sociedad, hacer una inversión grande, reorientar el negocio familiar.
Si llevas meses dándole vueltas y no la cierras, vale la pena hablarlo.
Cómo trabajo
Conversación directa. Acceso ilimitado a mí. Sesiones regulares hasta que la decisión está tomada y escrita. Sin informes, sin PowerPoints. El resultado es tuyo, defendible, y lo puedes explicar a quien haga falta con tus propias palabras.