Gestión proactiva: Garantiza la supervivencia y el crecimiento de tu negocio
En momentos convulsos, la gestión proactiva garantiza la supervivencia y lleva al crecimiento empresarial.
Días atrás, llamé a un empresario que en los últimos tiempos ha ido moviéndose hacia un nuevo tipo de cliente. Se trata de una empresa de 10 millones de euros de facturación que, a raíz de una nueva estrategia definida hace unos meses, decidió buscar nuevos clientes en la industria del automóvil, una tipología de cliente más sofisticado y con un margen de más elevado.
La reciente aparición y propagación del Coronavirus, ha detenido la industria automovilística, debido a la falta de componentes y al riesgo de contagio entre su equipo. Por eso, decidí llamarle. Afortunadamente, no han abandonado (ni tenían pensado hacerlo) el resto de sus clientes, porque entendían que la nueva estrategia iba a largo plazo y que no querían arriesgar el valor y la relación que obtienen sus clientes actuales
Nos reunimos telemáticamente y tomamos tres decisiones:
En primer lugar, reunir al equipo directivo (a través de videoconferencia), para revisar la estrategia y definir nuevas prioridades en un plazo de 30 a 90 días.
A continuación, revisar y analizar su posición financiera, de cara a comprobar qué pasaría si sus ingresos fueran cero a partir de ahora y durante los próximos 3 a 6 meses.
Finalmente, ser más proactivos con los clientes.
Pero, ¿qué significa "ser más proactivos"?
Para que la proactividad no sea una palabra vacía en tu página web o en tu catálogo, debemos desarrollar hábitos que la hagan genuina.
Tenemos que lograr que los clientes valoren la proactividad como parte de la cultura y comportamiento de toda la empresa. Ser proactivos significa centrarse en la excelencia de tu producto (calidad, impacto...) y de tu servicio (plazos, experiencia ...).
¿Cómo implementar una gestión proactiva en tiempos convulsos?
La proactividad no trata de sistemas, sino de hábitos, por lo que te animo a incluir estos tres en tu día a día, a partir de hoy mismo:
- Pon tus relaciones por delante de tu trabajo. Piensa en tu mejor cliente. ¿Cuál es relación que tienes con él? Por eso, llama a tus clientes, pregúntales que más puedes hacer para ellos y cómo puedes ayudarles durante este periodo.
- Planifica tiempo diario para pensar, aprender y crecer. Piensa en un cliente cada día: quiénes son, cómo ayudarles ... Bloquea una hora diaria en tu agenda con una reunión contigo mismo o con tu equipo directivo, sólo para pensar.
- Prioriza la acción, y no la reacción. Si reaccionas a todo lo que le pasa, sólo alimentas el status quo, y no lideras la mejora y la innovación. Por lo tanto, escribe un plan para generar nuevo negocio en tiempos como los que vivimos.
Y, si sólo puedes hacer una sola cosa: llama a tus clientes para ofrecerles ayuda, compartir ideas, dar consejos gratuitos, alimentar la relación ... En resumen, ¡ESTATE PRESENTE!
© Oriol López Villena 2020