Mide menos para crecer más

Cuando intentas controlarlo todo, dejas de ver lo importante.

Mide menos para crecer más
Foto de Oriol López

Hace unos días, comía con los socios de una empresa mediana del sector del metal que me explicaban que, años atrás, habían creado un cuadro de mando increíblemente completo: más de 40 indicadores que, en teoría, debían ser la brújula de las reuniones con su equipo directivo.

La sorpresa llegó cuando les pregunté si lo utilizaban actualmente y la respuesta fue negativa.

“¿Pero lo seguís preparando?”, pregunté.

Me respondieron con un sí rotundo, argumentando que su problema era la falta de tiempo y que los indicadores eran importantes porque los habían extraído de lo que hacían otros empresarios del sector.

“Pero no los leéis nunca, ¿verdad?”, insistí.

En la mesa apareció una incomodidad evidente. Las excusas iniciales sobre la falta de tiempo derivaron en una conversación mucho más productiva, en la que descubrimos que, aunque dedicaban horas a preparar el cuadro, en la práctica nadie lo utilizaba.

Lo habían convertido en una herramienta tan pesada y extensa que había ralentizado la toma de decisiones, hasta el punto de que terminaron “saltándose” sus propias normas y volviendo a una gestión basada en la intuición, alejada de cualquier control real.

En resumen: por querer controlar demasiado, acabaron controlando menos, y eso les hacía perder visión estratégica y dedicar un exceso de tiempo a la táctica del día a día, lo que les llevaba a tomar decisiones más lentas y menos alineadas con el propósito de la empresa.

Y todo por una falta de claridad y observación, no de control.

Como los flâneurs del siglo XIX, que paseaban sin rumbo aparente mientras contemplaban el mundo para entenderlo mejor y transformarlo en literatura, pintura o música, el empresario debe aprender a ser un flâneur de su propia empresa: observarla con distancia, buscar claridad estratégica y entender realmente hacia dónde va y cómo va a llegar.

Les propuse un juego: imaginad que estáis en la cárcel y que os permiten hacer una llamada diaria de cinco minutos.

¿Qué le preguntaríais al gerente de vuestra empresa para saber cómo va el negocio?

Esas son las únicas métricas que debéis controlar como propietarios. El resto debe medirse con más detalle en cada departamento, pero no hace falta que os lleguen todos y cada uno de los datos de cada área, de cada máquina o de cada rincón de la organización.

Tu 1%

¿Cuánto hace que no “paseas” por tu empresa mirándola con la intención de transformarla, y no solo de gestionar el día a día?

© Oriol López 2025

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Oriol López Villena

Oriol López Villena asesora a los empresarios para desarrollar estrategias de crecimiento para sus negocios y convertirse en socios estratégicos de sus clientes, añadiendo, vendiendo y entregando más valor, de modo que se conviertan en clientes de por vida.

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